La casa Prada nació en Milán de la mano de Mario Prada y evolucionó hasta convertirse en un referente global del lujo gracias a la visión de Miuccia Prada. Su capacidad para romper las normas, introducir nuevos materiales y apostar por la creatividad ha marcado también su incursión en la perfumería.
En colaboración con Puig, Prada ha desarrollado un universo olfativo donde cada fragancia es una exploración artística. La marca redefine la perfumería combinando ciencia, tecnología e ingredientes icónicos para crear perfumes que sorprenden y perduran.