1. Piel seca o deshidratada
Opta por fórmulas ricas en ácido hialurónico, ceramidas y aceites nutritivos. Estas mascarillas devuelven confort y suavidad al instante.
2. Piel grasa o con imperfecciones
Las mascarillas con arcillas minerales, carbón activo o AHA/BHA suaves ayudan a absorber el exceso de sebo y a limpiar los poros sin resecar.
3. Piel sensible
Busca opciones sin fragancias, sin alcohol y con ingredientes calmantes como aloe vera y centella asiática para minimizar irritaciones.
4. Piel madura
Las fórmulas con péptidos, vitamina C y retinoides suaves favorecen la firmeza, elasticidad y luminosidad.