La elección depende de tu tipo de piel, tu estilo de vida y tus objetivos. Aquí te lo hacemos fácil:
Piel normal o seca
Opta por fórmulas que sumen hidratación intensa y que contengan antioxidantes como vitamina E o ácido hialurónico, para mantener la elasticidad y confort.
Piel mixta o grasa
Busca texturas oil‑free o gel, con acabado mate y filtros que no obstruyan los poros. Estos tratamientos solares permiten proteger sin sensación pesada.
Exposición continua al sol
Si pasas muchas horas al aire libre, elige FPS alto (50+) y fórmulas resistentes al agua o al sudor. La protección constante es clave para prevenir daños acumulados.
Piel sensible
Los solares con filtros físicos (como óxido de zinc o titanio) y sin fragancias son ideales para minimizar irritaciones.