La elección no debe basarse únicamente en un ingrediente de moda. Lo verdaderamente importante es valorar el conjunto de la fórmula y comprobar que se adapta a las necesidades reales de tu cabello.
Dentro de esta categoría puedes encontrar champús con agentes hidratantes, proteínas, péptidos, extractos vegetales, aloe vera, aceites ligeros y otros activos cosméticos. Cada combinación está pensada para proporcionar un acabado diferente.
Para el pelo fino suelen resultar interesantes las fórmulas que aportan cuerpo sin dejar una sensación pesada. Si tu prioridad es el brillo, busca productos que ayuden a mejorar la suavidad y a reducir el aspecto áspero del cabello.
Cuando existe sequedad intensa, decoloración o daño visible, puede ser preferible combinar el champú con un acondicionador, una mascarilla o un sérum capilar, en lugar de esperar que un único producto cubra todas las necesidades.